Cuenca, memoria del arte
El protagonismo de Cuenca como espacio propicio para el arte contemporáneo español nació hace ya unas cuantas décadas con la fundación del Museo de Arte Abstracto, una feliz invención del pintor Fernando Zobel para la que dispuso de su valiosa colección personal.
Alrededor de aquel museo, de los talleres de artistas tan importantes como fueron Antonio Saura, Manolo Millares, Gerardo Rueda y, por supuesto, Fernando Zobel, además de los de Bonifacio y del único conquense del grupo, Gustavo Torner, se creó un ambiente rico en actividades y contactos que dinamizaron con inteligencia la vida artística en aquellos años heroicos.
